Según
un estudio realizado por el STEC Intersindical Canaria durante el curso
pasado en 53 centros educativos de Lanzarote, Tenerife, Gran Canaria,
La Palma y La Gomera), nuestros centros de trabajo no cumplen en su totalidad
los requisitos mínimos de seguridad que establece la Normativa
sobre las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares
de trabajo.
Las cifras hablan por sí solas y ponen de manifiesto
que la Consejería de Educación está jugando con
la salud y seguridad de las trabajadoras y trabajadores de la docencia:
el 42.31% de los centros encuestados no cuentan con señalización
de vías de evacuación en caso de emergencia; un 29.41%
no reúne las características adecuadas en las puertas,
pasillos y escaleras; un 80.77% no cuentan con puertas de salida suficientes;
en el 62.38% existen barreras arquitectónicas; en un 45.28% las
puertas no se abren en el sentido de la evacuación; el 34.96%
no tiene un sistema de alarma adecuado; en un 60.42% el número
de bocas de incendio equipadas son insuficientes, siendo un 10% los
que no cuentan con ninguna boca de incendio; un 60% no ha recibido visitas
de técnicos para asesorar sobre los planes de emergencia y manuales
de protección; en un 76.92% los miembros de la comunidad educativa
no están debidamente informados y formados por la Administración
Educativa; un 50% no tiene las condiciones que establece la normativa
en cuanto a las corrientes de aire; el 21.57% dispone de luz artificial;
un 40% no reúne las condiciones de temperatura ambiental ni de
humedad.
Una vez más
el STEC Intersindical Canaria denuncia que, 10 años después
de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, la Consejería
de Educación sigue incumpliendo todas las obligaciones que la
misma establece: evaluación de puestos de trabajo, organización
de las actividades preventivas, informar y formar a las/os docentes,
y vigilancia periódica en función de riesgos.