Izquierda Unida Canaria (IUC) se opone a que se privaticen las consultas
de Ginecología, Trauma y Oftalmología en Canarias. La formación
de izquierdas rechaza las pretensiones del Servicio Canario de la Salud
de recurrir a la privatización, a través de conciertos,
para reducir las listas de espera. Esa medida haría que más
dinero público destinado a sanidad se empleara en beneficios empresariales
y contribuiría a una privatización progresiva de la sanidad,
que agravaría las desigualdades en salud. En España mueren
35.000 personas anualmente porque no tienen la misma protección
de su salud que los sectores más adinerados. O sea, las desigualdades
en salud matan más personas anualmente que las que mataría
una gran catástrofe aérea cada día.
IUC afirma que
las deficiencias de nuestro sistema de salud se deben al bajo gasto
sanitario. Según Eurostat, España gasta el 5.9% de su
PIB en sanidad, frente al 7.4% de promedio en la Unión Europea
de los Quince. Es verdad que poseemos el 86.5% de la riqueza promedio
de la Europa de los Quince, pero tenemos sólo el 67% de su gasto
sanitario medio. Para gastar lo que nos correspondería tendríamos
que emplear 342 euros anuales más en sanidad por habitante.
Asimismo, nuestro
gasto farmacéutico supone el 1.27% del PIB (frente al 0.94% de
la Europa de los Quince) y representa el 22.2% del gasto sanitario público
(frente al 13.8% en el gasto equivalente alemán, o al 10.6% de
Suecia). La realidad es que el poder de la industria farmacéutica
hace que la satisfacción de intereses privados sobredimensione
el gasto en farmacia, a costa de una mejor sanidad. La experiencia internacional
muestra que los modelos de sanidad pública son los que convierten
la salud en derecho de todos y que, los sistemas privados, tienden a
convertirla en privilegio económico.